Friday, February 05, 2010

just like (wild) honey

pues sí, amigos. el otro día estuvimos de paisano en el concierto de los raveonettes, a ver si cazábamos a algún pez gordo, de esos que se dedican exclusivamente a disfrutar de la vida. a los que nos encanta pescar. pero también escoltábamos a alguna clinette, así que la misión era más bien de perfil bajo.

el caso es que, entre el grupo, que son los beach boys pasados por el fuzz de jesus & mary chain y la información nada privilegiada que harry el sucio tenía sobre la visita de los comisarios built to spill al primavera sound, la cosa empezó a ser tan regresiva que de repente nos encontramos otra vez en los noventa, cuando aún estábamos en la academia de policía. qué recuerdos, amigos. qué nostalgia tan tonta. qué bien se vivía en la academia. pelos más largos que cortos, sombras de pelos en las caras de becarios y la seguridad de que les atraparíamos a todos. paco pérez brián los sábados y los domingos, y los lunes que molestaban menos que la nueva cartuchera del sobaco. qué bonito. quién nos iba a decir que los años nos amargarían el carácter hasta convertirnos en duros inspectores peleados con todos los oficiales.

tanto recordar y casi se nos saltan las lágrimas. menos mal que hace tiempo nos arrancamos los lagrimales, si no, otra leyenda a la sala de entrenamiento. el caso es que nos volvimos a la comisaría con las manos vacías aunque, desde entonces, cuando patrullamos cerca de los colegios o institutos, les decimos a los chavales que tienen que esforzarse para seguir en la academia, que son los mejores años, y que a partir de ahí, hay que afilar los puños y tener la mágnum siempre lista.

y el concierto, qué tal? pues la mitad perdido en la máquina del tiempo, el resto, bastante bien, estamos pensando en ascenderles a inspectores.